Esmaltes al fuego

El esmaltado al fuego sobre metales es un arte milenario del que mucho podríamos hablar. Aplicado mayoritariamente a la joyería, antiguamente era tan valioso como las más preciadas piedras preciosas por su difícil técnica y elaboración. Hoy día aún bebemos de esos antiguos conocimientos y escritos que dejaron los primeros artistas del esmalte.

El esmalte usado sobre las piezas de metal es una capa vítrea de formulación compleja que necesita de mucho rigor para conseguir un óptimo resultado de fusión en el horno. Pueden ser transparentes u opacos, dejando aparte la gama de los ópalos los cuales lucen unas iridiscencias en sus tonalidades.

Las diferentes técnicas y las combinaciones entre tiempo y temperatura durante la cocción entre 700 y 900ºC, posibilitan que sus acabados sean muy variados. El calor del horno ejerce en los esmaltes un cambio tan rápido como bello y espectacular.

En d’clop – Slow Enamel Jewelry  apreciamos el arte y las cosas bien hechas, por eso nuestras piezas y colecciones no son solo piezas de joyería, cada una está inspirada en distintos conceptos y por eso todas son especiales. Su complejo proceso de creación desde la idea hasta el resultado final hace que no podamos contar con grandes producciones, puesto que están hechas una a una a mano y sin prisas, porque el esmalte no entiende de horas sino de precisión.

Abrazando tradición y vanguardia al mismo tiempo, las posibilidades del esmalte son ilimitadas cuando se conocen los materiales y las técnicas en profundidad.

A las artes en las que interviene la acción del calor se les llaman “las artes brujas”, y no falta razón en esta denominación: el fuego te hipnotiza y hace su magia en las piezas. Se podría decir que el esmalte sobre metal es la más alta expresión de las artes del fuego. Te atrapa para siempre.